La fruta que le falta a la piñata

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La Mujer en Mi



La mujer en mi es una imagen lastimada
malpintada de rojo y de carmín
tanto desconocida, tanto olvidada
tras su sombra los odios se agazapan

La mujer en mi es una tierra infértil
de perdón, afectos y cariños tiene poco
y es tan poco que para vivir no es suficiente
esa parte de mi, que por no tener, no doy a otros




Dr. Victor von Niebla
Hasta el fondo la Victoria

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy buen poema, describe muchas imágenes que provocan tristeza y dolor, una especie de catársis por un vacío...es muy desgarrador y lo transmite.
Es quizá, un poema que proyecta algo que uno no quiere ver...
Es valiente el autor.

Anónimo dijo...

Abro los ojos bajo un verde silencio
y re hecha de trozos rotos sobrevivo
entre claroscuros
de realidad y deseo
en ocasiones también brillo
Mi hombre va y viene
miro su espalda
punto de fuga
línea
revive entre signos de ceniza
e incendia
para iluminar mi parte oscura

María dijo...

En La Vida, hay muchas clases de mujeres, como hay infinitas clases de seres humanos, y cada uno es único e irrepetible.
Me encantaría encontrar un poema tuyo donde la mujer, ese ser humano desconocido hasta ahora, tenga definiciones diferentes.
Besos Víctor

Cecilia dijo...

Si...efectivamente es necesaria una reconciliación con esa parte femenina tan tristemente degradada por el poeta, una aceptación al equilibrio entre ánima y ánimus que con lleva completud!! El poeta es bueno, el autor, sufre.
No creo que te refieras a la mujer como género y de ser así...no te niegues la experiencia poeta!!

Nahui olin dijo...

Sé que no te refieres a la mujer como género, sino a la parte femenina intrínseca al ser; en tí, autor, hay ese dolor que expresa el poeta e intentar lograr un equilibrio entre ánima y ánimus para acercarte a la mujer real y a su aceptación como un complemento. Te quiero!!

Cecilia dijo...

El hombre que hay en mí, duele en el lado derecho de mi cuerpo
como vértigo que brota intenso
y roza con leves dedos me corazón.
No transita hacia el otro sitio
ni trasmina
ni irrumpe
por que ahí no tiene cavida.
Mi mujer goza
se expande y enamora
sufre los desengaños
y se sienta en una silla algunas veces
a llorar